La ONU y Estrasburgo
Hay días en que mi iPod parece el hilo musical de la ONU. Hoy han ido sonando canciones de todas partes: forró brasileño, fado portugués, pop sueco, español y japonés, electrónica francesa… Es gracioso escuchar música de Canadá, Croacia, China, USA o UK tirado en la hamaca de un pueblo que no es el tuyo y que está en la otra punta, o mientras envío mails a Rabat y Barcelona planeando escapadas a Casablanca y Amsterdam.
Me acuerdo cuando en el colegio los profesores nos hablaban de la globalización. Qué poca idea tenían ellos, y nosotros menos, de lo que iba a acabar siendo. Nos hablaban de franquicias y de cosas así. Cómo se nota que ninguno tenía aún un iPod ni había enviado un mail. Sí, las franquicias hacen que el mundo entero se vista de Zara pero eso no cambia tanto la cultura global como un Facebook (aunque lo desprecie) o un iTunes u otros sistemas ilegales de conseguir música en casi cualquier parte. Buf, me parece que estoy soltando un rollo de hace siglos y en cambio en mi barrio todavía quedan perroflautas pseudohippies que insisten en que estamos acabando con la cultura local. Anda ya. Qué pereza me da volver a verles.
Y anda ya también para Berlusconi y la Iglesia: crucifijos fuera de los colegios laicos ya. Lo dice Estrasburgo y lo dice el sentido común. O ponemos los símbolos de todos (y ampliamos la aulas para meterlos) o los de nadie. El otro día salían unas declaraciones de una presidenta de no sé qué fundación que decía que los socialistas queríamos acabar con el árbol de Navidad. Lumia, que eso no es religioso, que es pagano, como el origen de la Navidad.
A todas estas, se me olvida lo principal: un bocata con muchas lonchas de un embutido, que desconozco incluso después de probarlo, y queso. El mejunje de hoy también ha salido chachi, estoy en racha: una papaya, tres naranjas, piña y hielo. Era de color naranja. La digestión del desayuno la he hecho en la Praia do Centro, donde era el único que estaba tumbado. Los demás estaban esperando para participar en un torneo de palas. He huído.
Asesinar un mosquito brasileño, aplastándolo con una revista española contra la pantalla de un ordenador taiwanés, mientras lees la biografía de Michelle Obama en la Wikipedia, ¿es globalización?

Suena Barcelona, de Freddie Mercury y Montserrat Caballé. Me han llamado hortera muchísimas veces por poner esta canción. Creo que ya sólo suena en mi casa y en las Fonts de Montjuic. A mí me da lo mismo, me sigue gustando con sus gorgoritos y sus campanas. Cuando vuelva creo que iré a ver el espectáculo de las Fonts. Y a Port Aventura.
no hay nada mas global que un mosquito. ni siquiera el internet.
Perque ja he esmorzat, sino li fotia una mossegada al teu entrepà !