La caducidad de los yogures

2009 Noviembre 5

De pequeño (y de mayor un poco también) estaba muy pendiente a la fecha de caducidad de los yogures. Mas que por comerme algo en mal estado, me fijaba porque cuando, a mediados de abril, empezaban a llegar yogures a casa con fecha de caducidad del 30 de abril quería decir que por fin mi cumpleaños estaba al caer. Hoy he visto que todos los yogures que tengo en la nevera caducan después del día 19, fecha en que acaba mi periplo brasileño. También hay unos cuantos que caducan después del 22 de noviembre, cuando acabará este blog y empezará la vida difícil.

Parece inminente mi vuelta a Barcelona. Me quedan 15 días aquí, que son más de los que había pasado en Pipa en cada uno de mis otros viajes, pero ahora es inevitable ver la cuesta abajo. Aún me quedan cosas por hacer y tengo tiempo para ello. Me quedan playas por explorar y frutas por probar.

LLuvia cae lentamente sobre mí, qué más da si contigo soy feliz

Esta mañana ha llovido bastante, y esta tarde otro poco. Esta lluvia me recuerda mucho a la de Hainan, una isla tropical de China donde pasé las vacaciones de verano con Miquel. Parece mentira que estando tan lejos un sitio del otro la tierra mojada huela igual.  He desayunado viendo caer los goterones en la pisicina. Hoy he preparado dos tostadas criminales con leche condensada y un litro de mejunje conseguido batiendo un buen trozo de melón, una papaya pequeña, el zumo de tres naranjas y un montón de hielo. Una vez me dijeron que por más que me empeñe todo lo que yo cocine acabará siendo de color naranja, y parece que es cierto. Ponga lo que ponga mis salsas son naranjas y mis mejunjes también.

Mejunje inevitablemente naranja

Hoy un brasileño ha llegado andando a su propio funeral. Parece que el reconocimiento del cadáver no fue muy exhaustivo y el señor ha aparecido en la iglesia borracho y vivo. Esta vez la canción se ha hecho realidad porque no estaba muerto, no, estaba bebiendo caña. Yo voy a seguir con el rollo funerario y voy a empezar la quinta temporada de A dos metros bajo tierra ahora mismo.

Suena Ava, de Perry Blake. Una de mis canciones favoritas. Haríais bien comprando algo suyo. Fear is fine, fear is mine…

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  1. 2009 Noviembre 5

    La vida no es dificil…. somos nosotros quienes la hacemos dificil.
    Y cuando vuelvas a Barcelona… aquí estamos unos pocos que te ayudaremos a quitar las piedras de tu nuevo camino, hasta dejarlo tan bonito como el largo de praia do amor. Y si te apetece ponemos también un puesto de helados de asaí, esa fruta milagrosa que da fuerzas para comértelo todo.

    PROPOSICIÓN
    Nada más terminen los desayunos, podrias hacer un blog llamado:
    LA HORA AZUL DE JAJO…..
    Y escribir todo lo que te ocurra a partir de las 6-7 de la tarde… según el cambio horario….. y hasta que cierres los ojos.
    (También pueden ser muy interesantes tus recetas para cenar… qué lo sé !!!)

    Hacemos un ranking entre todos los seguidores de este blog a ver qué opinan ellos sobre tu próxima HORA AZUL ????

    Pues venga… a votar todos los que QUEREMOS MÁS de Jajo !!!

  2. 2009 Noviembre 5
    La hemana Enlace permanente

    Alejandrito entre la libélula y la lluvia te veo un poco europeo ya!
    Decirte que el pánico a las libélulas debe tener algo que ver con nuestra infancia, no hay bicho que me de más miedo que ése, vamos que no sudo, lloro directamente y grito como una loca aunque esten mis hijos delante.

    • 2009 Noviembre 5

      Pues hoy vuelve a llover… Alguien me está haciendo un curso acelerado para que me aclimate al otoño.

  3. 2009 Noviembre 5

    yo creo que de chinorris os debían cantar alguna nana gallega con libélula al fondo.

    respondiendo a tizia y la hora azul, decir que el otro día disfruté de ella a pie de mar junto al hotel W (llamado el hotel vela; quizás es en realidad el hotel Wella, de Wella Balsam). yo desconocía la existencia de la hora azul y la verdad, a excepción de las farolas de tungsteno que eran como todo lo que cocina jajo, todo era azul. aunque para nada me sentía azul.

  4. 2009 Noviembre 6

    dios mío… yo hacía lo mismo con la caducidad de los yogures y mi cumpleaños. ¿Es algo general o una escalofriante coindicencia? Pasado el tiempo, empecé a generalizar el tema con otras fechas futuras que consideraba claves para mí (exámenes, citas, viajes…)

    • 2009 Noviembre 6

      Creo que es otra de esas escalofriantes coincidencias. Al menos yo no he visto nunca a nadie sonreír en el súper al ver la fecha de caducidad.

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